sábado, 20 de diciembre de 2003

CUENTO DE NAVIDAD

 

                                                    CUENTO DE NAVIDAD

          Es muy fácil imaginar la escena. Asustados por lo rápido que iba aquello se refugiaron en nuestro portal. Eran muy jóvenes, dos criaturas,”Si tenía menos años que mi nieta- decía la señora Herminia”. Los vecinos del bajo les oyeron y cuando abrieron el niño ya había nacido.

          En un momento nos juntamos allí todos, sacamos mantas, un calefactor, “mejor no te movemos”, tazas de caldo, ropa para el crío, “no creo que los del SAMUR tarden, pero mientras tanto...” A nadie se le ocurrió en ese momento hacer reproches, hablar de previsiones o de control de la natalidad... y mira que mis vecinos son gruñones, pero aquel era un momento mágico y alegre.

          Tardaba la ambulancia, llegó la policía, alguien, entre bromas, sacó una botella de cava y un plato de turrón. El chico del segundo, ese del pendiente que casi no habla, bajó como una moto, llevaba un maletín, todos nos enteramos de que está terminando el curso de matrón, yo creía que eso sólo lo estudian las mujeres.

          El señor Manuel le dio un cigarro al padre y le preguntó que si tenía trabajo, quedó en que el lunes se lo llevaba a la obra. La mamá nos miraba, agotada, mientras sorbía el caldo, no hablaba nuestro idioma, sonreía con sus ojos de niña y miraba a su hijo que iba de mano en mano.

          Y llegó la ambulancia, toda prisas, y se fueron, pero antes habíamos quedado en ir a verles, en hablar con la Luci, que parece que quería alquilar el piso, y en regalarles entre todos el coche para el chico.

          Todavía nos quedamos mucho rato entre charlas y chistes, más cava, “estos bollos los traigo yo del pueblo” “pues, ¿de dónde es usted?” , siguieron las historias de partos y de noches oscuras, nadie quería irse a la cama. Y alguien dijo “Qué suerte hemos tenido, entre tantos portales y el niño ha nacido en el nuestro”

          Era la niña de enfrente de mi casa, tenía cinco años y se llamaba Belén.

 

                                                             María Prieto – Navidad 2003

  Nunca pensé hablar contigo ─Creo que querías hablar conmigo… ─Así es. Siéntate, por favor, que esto puede ser largo. ─Pues tú dirás....