sábado, 26 de marzo de 2022

Y LOS CARLISTAS LLEGARON AL PUEBLO ( PRIMERA PARTE)

  A menudo siento ganas de jugar con los recuerdos. A veces me basta con meter mis dedos entre ellos como si fuesen una espesa mata de pelo, un poco por aquí, un poco por allá... pero hoy quiero además trenzarlos con cuidado, construir algo firme con ellos...¿se dejarán?


Y LOS CARLISTAS LLEGARON AL PUEBLO…

PRIMERA PARTE

-Julia, dame la jarra del agua. Ni fuerzas para ir a por ella. Con lo que yo era y para lo que me he quedado.

-Ya se la traigo yo señora. Y no se queje tanto. Tiene muchos años.

-Por mi puerta has de pasar, Julia, por mi puerta has de pasar…o mala es la vida…

-Y eso ¿qué quiere decir?

-Pues que si no pasas es que te has muerto, criatura. Anda, siéntate ahí a repasar la ropa. Si por lo menos tuviera vista podría coser, pero ni eso… ¿Cómo está tu madre?

-Ahí la tiene usted. Ni cincuenta años tiene y ni moverse de la silla. Cada vez peor. Y la cabeza que no le para. Yo comería… Yo bebería…

-Y vosotras a por ello…

Va cayendo la tarde, cada vez hay menos luz.

-Ya no sabemos qué hacer con ella ni dónde llevarla. Ni médicos, ni baños… Hay días que se levanta diciendo que es la perdición de la casa. Un marido y tres hijas trabajando, gastando lo que tienen y lo que no y ella cada vez peor. El otro día, a la que venía para acá, me encuentro al Juanvi, el de la Benita, y va y me dice que para estar así bien podía morirse. “No vive en días de nadie ni creo que a ti te importe” Es mi madre, señora María… Parece que hace frío, ¿quiere que eche un poco más de leña antes de irme?

-Quita, quita, criatura, que no estamos pa esos lujos. A mis hijos se les olvida que la casa y su madre no se mantienen solas… Virgen del Valle, qué tonta, pero qué tonta, a nadie le aconsejaré que parta el capital en vida. Los podía tener a todos bailando a mi alrededor y así les tengo que ir mendigando hasta el duro que te pago, que, por cierto, mañana tendría que darte el de este mes y como no venga alguno por aquí…

-Deje usté eso que le voy a contar una que no se lo va a creer. Manuel ha entrao en mi casa.

- ¿El Peñato? ¿tu vecino? Ya lleváis hablando mucho tiempo, pero no me esperaba…

-Ni usté, ni yo, ni el alcalde. ¿Sabe la nube que se formó ayer tarde? Pues mi hermana Paca estaba en la tienda y había dejado a mi madre en el patio sentada en su butaca. Manuel estaba en su casa, justo enfrente, y se imaginó lo que pasaba. Se puso allí en un salto y la pasó adentro con silla y todo. Cuando volví me los encontré de charla a todos, mi padre, mis hermanas y mi madre que no paraba “Ay, truhan, qué bien te ha venido el agua, qué bien te ha venido para entrar cuando yo no quería que entraras todavía…”

-Pues nada chica, que ya sois novios formales. A tu madre le gusta el Peñato, es bueno y trabajador y sois vecinos de toda la vida, calle por medio. Bueno Julia, vete que ya va a ser de noche. Mañana te tengo que contar una cosa que pasó cuando yo era moza. O lo mismo te lo he contado ya, cuando vinieron los carlistas, Virgen del Valle, parece que hubiera sido esta mañana, qué miedo…

 

 

 

2 comentarios:

  Nunca pensé hablar contigo ─Creo que querías hablar conmigo… ─Así es. Siéntate, por favor, que esto puede ser largo. ─Pues tú dirás....