CUENTO DE NAVIDAD
Es
muy fácil imaginar la escena. Asustados por lo rápido que iba aquello se
refugiaron en nuestro portal. Eran muy jóvenes, dos criaturas,”Si tenía menos
años que mi nieta- decía la señora Herminia”. Los vecinos del bajo les oyeron y
cuando abrieron el niño ya había nacido.
En
un momento nos juntamos allí todos, sacamos mantas, un calefactor, “mejor no te
movemos”, tazas de caldo, ropa para el crío, “no creo que los del SAMUR tarden,
pero mientras tanto...” A nadie se le ocurrió en ese momento hacer reproches,
hablar de previsiones o de control de la natalidad... y mira que mis vecinos
son gruñones, pero aquel era un momento mágico y alegre.
Tardaba
la ambulancia, llegó la policía, alguien, entre bromas, sacó una botella de
cava y un plato de turrón. El chico del segundo, ese del pendiente que casi no
habla, bajó como una moto, llevaba un maletín, todos nos enteramos de que está
terminando el curso de matrón, yo creía que eso sólo lo estudian las mujeres.
El
señor Manuel le dio un cigarro al padre y le preguntó que si tenía trabajo,
quedó en que el lunes se lo llevaba a la obra. La mamá nos miraba, agotada,
mientras sorbía el caldo, no hablaba nuestro idioma, sonreía con sus ojos de
niña y miraba a su hijo que iba de mano en mano.
Y
llegó la ambulancia, toda prisas, y se fueron, pero antes habíamos quedado en
ir a verles, en hablar con la Luci, que parece que quería alquilar el piso, y
en regalarles entre todos el coche para el chico.
Todavía
nos quedamos mucho rato entre charlas y chistes, más cava, “estos bollos los
traigo yo del pueblo” “pues, ¿de dónde es usted?” , siguieron las historias de
partos y de noches oscuras, nadie quería irse a la cama. Y alguien dijo “Qué
suerte hemos tenido, entre tantos portales y el niño ha nacido en el nuestro”
Era
la niña de enfrente de mi casa, tenía cinco años y se llamaba Belén.
María Prieto – Navidad 2003
Ya conocía este relato. En su momento me causó muchas emociones. Y eso que aun no era madre. Ahora releyéndolo siento que esa es la navidad que quiero vivir. Gracias!
ResponderEliminarSe me olvidó firmar mi comentario.
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